sábado, 17 de diciembre de 2016

NOTICIA DE 2010 INDICA QUE EN PANAMÁ SEMBRAMOS TRANSGÉNICOS...

PRODUCTORES ESPERAN QUE SE APRUEBE IMPORTACIÓN

Transgénicos, en la dieta panameña

Las autoridades analizan la importación de 150 libras de maíz transgénico para cultivarlo en El Ejido y La Honda, en la provincia de Los Santos.
Aet Elisa Tejera C. | atejera@prensa.com 
























Los alimentos genéticamente modificados podrían formar parte de la producción agrícola panameña. Las autoridades analizan la importación de 150 libras de semillas de maíz transgénico para iniciar por primera vez en el país el cultivo de este grano reestructurado.
Atendiendo solicitudes de los productores y de la industria comercializadora de semillas, autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), del Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap), del Ministerio de Salud y de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos, entre otras, analizan la aprobación de esta importación.
Los productores esperan con estas semillas que se logren cosechas más abundantes y cultivos resistentes a las plagas.
Con las semillas que se importarían de Estados Unidos a través de la empresa Pioneer Hi-Breed y Melo, su distribuidor en Panamá, se realizarían las primeras siembras de este cultivo a través de un plan piloto, informó Emilio Kieswetter, titular del Mida.
Los investigadores del Idiap utilizarían estas semillas para cultivarlas en los campos experimentales de la entidad ubicados en El Ejido y La Honda, en la provincia de Los Santos. Allí se estudiaría por dos años el comportamiento y desarrollo del cultivo, para luego rendir un informe a las autoridades y así tomar una decisión al respecto.
Los alimentos modificados han sido durante el último año el blanco de discusiones en todo el mundo. Sus defensores alegan que son inofensivos para la salud humana, ofrecen mejores rendimientos agrícolas y son la respuesta para acabar con el hambre en el mundo, pero sus detractores alertan sobre los impactos en el ambiente y la salud como reacciones alérgicas e intolerancia a los antibióticos, aunque esto es muy difícil de probar.
Pedro Acosta, presidente de la Unión de Consumidores de la república de Panamá (Uncurepa), alega que Panamá está saturado de productos transgénicos, sin que las autoridades hagan algo al respecto.
La soya que se importa es transgénica. Y el maíz que llega de Estados Unidos, utilizado para alimentar a los animales, también lo es.
En 1998 se creó la Comisión Nacional de Biotecnología Agropecuaria para promover la investigación y la aplicación de biotecnología, pero esta nunca llegó a funcionar.
El representante de Uncurepa aboga por la creación de una ley sobre etiquetado, “para saber qué estamos comiendo”.
En tanto, representantes de la industria comercializadora de semillas y productores defienden la importación. En Panamá se consumen ocho millones de quintales de maíz que se importan de Estados Unidos, el principal productor de transgénicos, manifestó Bienvenido Pereira, gerente de línea de protección vegetal de empresas Melo.
Con estas semillas se podrá aumentar el rendimiento de las hectáreas cultivadas. Con las semillas tradicionales se puede cosechar entre 100 y 130 quintales del grano por hectárea, mientras que con las transgénicas el rendimiento sería un 20% mayor, aseguró Valentín Domínguez, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo de la provincia de Los Santos.


“Es irónico que anualmente en Panamá se importan 8 millones de maíz transgénico y las leyes prohíban el cultivo de este grano en el país”, advirtió Domínguez.

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